En silencio,

los anhelos surcan el vacío,

aspirando a ser

En la unidad del ser,

donde la totalidad habita,

la singularidad se hace presencia.

 

Una sintonía íntima

despunta el silencio

y lleva el compás de su florecer

La singularidad se reconoce a sí misma en otra distinta

En el espacio compartido, el diálogo se hace creación

Con cada confluencia,

la vida sigue creándose

desde nuevos anhelos