MARÍA

La curiosidad y el juego

La creatividad ha sido y continúa siendo el motor de mi existencia, pues me permite contemplar la vida desde distintas perspectivas. De niña, me gustaba experimentar con los colores y probar a combinarlos de diferentes maneras para dejarme sorprender por el contraste que generaban. Disfrutaba de crear, construir e inventar cosas originales y extrañas.

El acto creativo nos ofrece la posibilidad de salir por un rato de las ideas preconcebidas y adentrarnos en lo simbólico, ese territorio en el que lo visible y lo invisible dialogan constantemente y donde el subconsciente nos susurra al oído.

Lo que llamamos "señales" son momentos en los que logramos descifrar parte de ese lenguaje. Desde la infancia, me fascina este diálogo. Me gustaba observar las señales que aparecían en la vida cotidiana, los símbolos, los números y jugar a provocar alguno de estos guiños del inconsciente. Era una forma de exploración que, a través de innumerables aciertos y errores, me enseñó a prestar atención a aquello que suele pasar desapercibido.

Hoy esa misma curiosidad sigue guiando mi manera de contemplar la vida. Me resulta natural acompañar a las personas a observar las historias que se cuentan a sí mismas, reconocer aquello que dicen sin decir, descubrir los patrones que repiten y encontrar el significado que se oculta tras sus experiencias.

También me apasionaba bucear para descubrir los tesoros que escondía el fondo marino. Quería observar cómo era ese mundo y las criaturas que lo habitaban, los paisajes de algas surcados por peces de diferentes formas y colores, las rocas con sus salientes y sus oquedades. Todo resultaba fascinante.

Ahora me zambullo en las profundidades del alma en busca de las partes olvidadas o relegadas de las personas para que puedan ser aceptadas, recuperar su lugar y recobrar su sentido. Cuantas más aspectos de uno mismo sean reconocidos e integrados, mayor coherencia adquiere la vida.

Jugar a crear una vida acorde con lo que esencialmente somos es una de las formas de creatividad más extraordinarias. Y se convierte en una obra de arte.

En el fondo, todo sucede como cuando era niña: con curiosidad y ganas de jugar.

Te invito a explorar algunas de mis propuestas.

¿Te animas a jugar conmigo?